Wat Pho: el famoso Templo del Buda Reclinado

Si planeas viajar a Bangkok, tenés que saber de antemano que vas a ver todo tipo de budas, desde los que están sentados, los que meditan, los que están parados con las manos hacia adelante como diciendo “¡detente!” e incluso hasta hay un Buda Esmeralda. Pero el Buda Reclinado que se encuentra en Wat Pho es otro cantar.

Por empezar, esta mega estatua de Buda tiene 46 metros de largo. ¡¿Qué?! Sí, casi media cuadra de largo. ¡Es enorme! Y es dorado, por supuesto, como tiene que ser un buen buda (?). Es una de las atracciones más llamativas y visitadas de la ciudad e incluso de toda Tailandia.

El templo está ubicado al lado del Gran Palacio, así que si vas a estar “por la zona”, mejor date una vuelta para ver, entre otras cosas, esta estatua dorada de inmensas proporciones. ¿Qué vas a encontrar? Pues el Wat Pho (oficialmente se llama Wat Phra Chettuphon Wimon Mangkhlaram) no es solamente un Buda enorme y ya, hay muchas cosas, muchos rincones interesantes y divertidos. Es uno de los wat (que significa “templo” en thai) más grandes de la capital tailandesa, con 80 mil metros cuadrados de extensión, y alberga más de mil imágenes de Buda, no solo recostado.

Buda reclinado

Buda reclinado

El templo data de la época del rey Rama I, antes de que Bangkok fuese la capital del reino de Siam, y fue nombrado en honor a uno similar en India, donde se cree que vivió Buda. Está realizado en pan de oro, por lo que posee un color amarillo brillante y no tan dorado como sucede con otras estatuas de Buda.

Wat Pho muchos budas

Muchos budas

El complejo no sirve solamente a fines religiosos sino también educativos: se cree que Wat Pho fue la primera universidad pública del país, donde se imparten conocimientos de religión, literatura y ciencia. Además, hace más de 40 años allí se pueden aprender las artes del masaje y de la medicina no tradicional. Es un buen lugar para hacerte un masaje a buen precio o aprender la técnica milenaria del masaje thai

Wat Pho Holy Buddha

Holy Buddha

Buda reclinadoLa arquitectura del Wat Pho es similar a la del Gran Palacio: comprende dos complejos de paredes amuralladas, el que está más al norte alberga al susodicho Buda reclinado y a la escuela de masajes, mientras que el complejo al sur corresponde al Tukgawee, un monasterio donde habitan y trabajan monjes budistas.

La imagen de Buda encaja perfectamente en el recinto donde se encuentra, a pesar de lo estrecho que resulta para el visitante, que debe sortear las decenas de turistas que se abalanzan a cada minuto sobre las rejas que protegen la estatua para poder tomarse fotos. Todos queremos tener una foto con esta atracción turística, por supuesto, pero llegar a lograrlo puede ser complejo.

Wat Pho Little chedis

Pequeños chedis

En la parte trasera del templo (a espaldas del Buda) hay 108 vasijas para depositar monedas. Esto representa la tradición budista de dar limosna. Tengo entendido que no se puede arrojar cualquier moneda sino unas especiales que te facilitarán ahí mismo por 20 baht, si mal no recuerdo. Hacer esto trae buena suerte, según dice la leyenda. El número 108 es especial en el Budismo (Vishnu tiene 108 nombres, hay 108 pastoras alrededor de Krishna, así como son 108 los textos religiosos Upanishad), ya que se cree que trae un buen augurio. Si querés saber más sobre esta religión o estilo de vista, podés leer este post de Marcando el Polo.

En el exterior del templo hay 91 chedis (estupas) que contienen las cenizas de la familia real (de la dinastía Chakri, que es la actual) y del mismo Buda.

[su_box title=”¡Atención!” style=”bubbles” box_color=”#c6c8d4″ title_color=”#0a1e5f”]La entrada cuesta 100 bath e incluye una pequeña botella de agua que es genial para refrescarte luego de andar bajo los rayos del sol visitando el templo.[/su_box]

Para ingresar al templo, tal como en otros recintos budistas, hay que quitarse el calzado por una cuestión de respeto. Los pies son algo “bajo”, impuro, y no pueden señalar ninguna imagen religiosa, por lo que se recomienda sentarse con los pies hacia atrás (con la cola sobre los talones) o con las piernas cruzadas, pero nunca con los pies hacia adelante. También hay que respetar el código de vestimenta: nada de musculosas (camisas de tirantes) o andar con los hombros descubiertos, así como tampoco hay que mostrar las rodillas, especialmente tratándose de mujeres (por desgracia, a diferencia de los hombres, a nosotras nunca nos perdonan un short que no alcance las rodillas).

Wat Pho free water

¡Agua gratis!

Podés combinar tu visita al Wat Pho junto con el Gran Palacio (que incluye el Templo del Buda Esmeralda) y Wat Arun, que se encuentra del otro lado del río. Los tres complejos se pueden recorrer tranquilamente en menos de un día, aunque depende de la temperatura que haga y las fuerzas que se tengan. Nosotros hicimos las visitas en dos días, dejando Wat Arun para el segundo día, principalmente por el agobiante calor y el jet lag que nos dejaron de cama.

[su_note note_color=”#89f8c9″ text_color=”#000000″ radius=”8″]¿Te gustó la entrada? ¿Querés leer más sobre el Sudeste Asiático? ¡No dejes de suscribirte al blog para recibir todas las novedades directo en tu mail![/su_note]

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