Viajar siendo vegetariano

Viajar es maravilloso, sin dudas. Pero no siempre es fácil para el viajero vegetariano. ¿Por qué? Principalmente, porque no podés conformarte con comer “cualquier cosa”, ya que a veces esa comida simple y normal para todos es algo prohibido en tu dieta.

Aclaro que no es lo mismo tener una enfermedad -como la diabetes, la enfermedad celíaca, etc.- que elegir ser vegetariano. Podrán decirme que los últimos tenemos opciones y decidimos complicarnos la vida no comiendo carne o, incluso, ningún derivado animal. Yo no me complico la vida, es que mi vida sigue otras reglas distintas a las de la mayoría.

Estando en casa es muy simple: me preparo mi propia comida, sé dónde comprarla o voy a comer a lugares donde sé que podré encontrar opciones acordes a mi dieta. Sin embargo, a veces es difícil incluso en mi propia ciudad. Aunque es más complicado cuando estoy en un país que no conozco y cuya lengua no hablo.

comida egipcia

Sopa egipcia de vegetales. Súper picante.

Los que leen el blog habitualmente o me conocen, saben que soy vegetariana hace más de 4 años. Es decir, llevo una gran parte de mi vida viajera no comiendo carne. Por eso me gustaría compartir mis experiencias, para que aquellos que emplean la excusa del vegetarianismo para no viajar sepan que, aunque es difícil a veces, no es imposible encontrar comida sin carne en este amplio mundo.

El país donde más me costó conseguir comida vegetariana fue en Egipto, principalmente por el idioma y por una cuestión cultural. En otro post mencioné que los egipcios no entendían por qué no comía carne si podía pagarla. Con un poco de suerte, conseguí algunas papas y sopas picantes y calientes en un ambiente con 38° C de temperatura promedio. Pero estaba bien, al menos no tenía carne.

Igual confieso que, al borde del llanto, supliqué por comida “más normal” y terminé comiendo en un Pizza Hut frente a la Plaza Tahrir, en el Cairo. Perdónenme por mis pecados.

Otro país que me resultó poco–amigo-del-vegetariano fue Brasil. Si bien tiene comidas variadas y riquísimas, según dicen (porque no las probé), el resto del menú era pobre: terminaba comiendo pizzas y pastas como loca. También me hice amiga de un local de Subway cercano al hotel en Río de Janeiro, donde ingería el “Deleite Vegetariano” a granel.

Por otra parte, es entendible que en los llamados “países desarrollados” (ya expliqué alguna vez por qué no me gusta esta denominación) las opciones vegetarianas sean mayores. Y también son las más caras si te venden un menú 100 % veggie, como es el caso de Estados Unidos. Por ejemplo, en Nueva York amé la cadena de supermercados orgánicos, de productos locales y “verdes” llamada Whole Foods. Allí compré en varias oportunidades durante mi viaje a Nueva York y no cabía en mi cuerpo de la alegría que tenía por la existencia de esa cadena. Había miles de opciones para el paladar vegetariano. Qué placer.

Mike Wazowski ama Whole Foods

Mike Wazowski ama Whole Foods Market (la bolsa de supermercado del costado no tiene nada que ver, jaja)

Sin embargo, fuera de los lugares del rubro, en Nueva York tuve que terminar más de una vez con un plato de papas fritas o una fina pizza con algo de aceite chorreando. Pizza, pastas y papas fritas otra vez. Aunque, si sabemos buscar, siempre hay opciones vegetarianas en la Gran Manzana.

En España e Italia comí a gusto casi siempre, sobre todo en este último país. Allí la pasta es de verdad, con un sabor increíble y con todas las proteínas necesarias para juntar fuerzas durante el viaje. Para leer sobre mi amor por la comida española, leer este post. Sobre mi amor a la comida italiana, escribí esto.

En Inglaterra no tuve mucho problema, ya que tienen mucha población hindú, sobre todo en Londres. Así que probé el curry (de vegetales) por primera vez en mi vida y me gustó mucho. En Francia fue similar, estuve a puro panini caprese en todas las esquinas de París. Muy rico todo.

Fresh n fast Walgreens

Siempre vas a poder encontrar comida fresca y rápida

Por supuesto, mientras más distante culturalmente sea el lugar que visites y más desconocida la lengua que hablen allí, más difícil te será encontrar comida vegetariana. No obstante, siempre hay opciones aún donde creas que no las hay. Nunca falla la frase “no meat” (sin carne), aún donde la gente no domine muy bien el inglés. O te harás entender con gestos, pero te vas a hacer entender de alguna forma.

¿Vas a seguir diciendo que no viajas porque sos vegetariano/a? No te quedes en casa por miedo a lo desconocido y mucho menos por una excusa como esa. Mucha gente está recorriendo el mundo con impedimentos mucho mayores que el nuestro y no por eso dejan de hacerlo. Pensalo, no te vas a arrepentir.

 ¿No me crees? Te invito a que ingreses a este sitio donde podés encontrar restaurantes vegetarianos alrededor del mundo.

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  3Comentarios

  1. florencia   •  

    como te entiendo. en francia me la pase a pan y queso y un poco de comida turca comprada en el super. en donde mejor la pase con la comida vegetarina fue en berlin.
    la gloria en comida!!! muchos super bio y todo muy rico

  2. Nair Felis Rodriguez   •     Autora

    Ay sí, es difícil ser vegetariano pero no imposible. Se puede!
    Abrazos!

  3. Fernando   •  

    Hola! Y cocinar en el camino?

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