Estafas comunes en el Sudeste Asiático

No hay viajero al que no lo hayan estafado alguna vez durante un viaje. Alguna vez conté cómo me robaron durante unas vacaciones pero ahora me gustaría contar cómo me “timaron” feo en Hanoi (y una lista de otras estafas comunes en el Sudeste Asiático).

Es entendible que, luego de 30 horas de avión y en un país totalmente distinto, donde no hablas el idioma, te dejes llevar por las promesas de un señor que parece muy bueno y que te asegura que el hotel al que te lleva es el mejor. O también creerle a esa señora tan amable que te cruzaste en la calle y te indicó que tal templo estaba cerrado, ofreciéndose a llevarte a otro “mejor”. Todos caemos en ese tipo de engaños aunque hayamos leído mil veces en todas las guías y blogs acerca de las estafas comunes en el Sudeste Asiático.

Antes de pasar a la lista propiamente dicha, quisiera contar mi experiencia. Era un día de mayo en el que, junto a mi novio, decidimos recorrer ciertos puntos turísticos de la capital vietnamita antes de partir al día siguiente a Ho Chi Minh City. Los días anteriores no habíamos sufrido tanto calor pero ese día en Hanoi la temperatura no daba tregua. Pasamos horas bajo el Sol, caminando como peregrinos, con unos 38° C promedio.

Salíamos de la infame Pagoda de un Pilar (no sé si alguna vez escribiré un post al respecto porque, desde mi punto de vista, no valió la pena la visita) y nos encontrábamos al borde de la sofocación, sumada la deshidratación crónica que sentimos durante todo el viaje (exagero, bueno). Queríamos ir a la prisión de Hoa Lo (el famoso Hanoi Hilton) porque mi novio tenía especial interés en ese lugar, así que nos dijimos “a patear de nuevo”. Ya habíamos ido en un taxi desde el Templo de la Literatura que nos había costado la módica suma de VND 50.000, si mal no recuerdo (unos USD 2,5), cosa que de por sí era caro y tuvimos que regatear un precio fijo porque los choferes suelen negarse a poner el taxímetro.  Entonces nos interceptó un señor que parecía lo más simpático del mundo y que se ofreció a llevarnos en su taxi usando el taxímetro. “Al fin un taxista honesto”, pensé. Pero… algo olía raro. “SCAM ALERT!”, diría la Lonely Planet.

Tuk tuks en Khao San Road

Tuk tuks en Khao San Road

Para colmo el señor nos daba charla en inglés, algo que nos animó a hablar y no fijarnos en el trayecto ni en el taxímetro, ya que no habíamos tenido la suerte de poder entablar muchas conversaciones con “locales” por barreras idiomáticas. Nos preguntó de qué trabajábamos, adónde íbamos a ir después, de lo lindo que era el Sur de Vietnam, entre otras cosas. Hasta que mi novio me mira, lo miro, miramos el taxímetro, que ya iba por encima de los VND 150.ooo (unos USD 7,50). Avivándonos de su “avivada”, le preguntamos si faltaba mucho y nos dijo que ya llegábamos. Volvimos a mirarnos y nos dijimos “Éste nos está cagando como decía en la Lonely Planet”. Nos clavó la dolorosa suma de VND 200.000 (USD 10), y nos quedamos helados ante la disyuntiva de pagarle o llamar a la policía. Mi novio me convenció de no hacer un escándalo así que le pagamos y nos metimos a la prisión-museo con la sensación de haber sido abusados.

Aún conociendo las artimañas de los estafadores de tal calaña, nos pasó. No hay guía que pueda prevenirte de la estupidez propia (y más si el termómetro llega cerca de los 40° C y estás algo deshidratado/a). Sin embargo, podés estar atento/a a cualquier movimiento o actitud sospechosa y siempre estar al tanto de las estafas comunes en el Sudeste Asiático:

  • La ya mencionada estafa del taxímetro adulterado: consiste una suma desorbitada que se incrementa de repente como si hubieses hecho un trayecto de una hora. El taxi al aeropuerto de Hanoi nos costó más o menos lo mismo que ese viaje de 15 cuadras.
  • “Ese templo está cerrado”: Tal como informan a la entrada del Gran Palacio de Bangkok, no hay que dejarse llevar por extraños que se te acercan para informarte amablemente que el templo o el palacio X no abren hoy por ser día festivo (porque vos no tenés idea seguramente de esas cosas) y que pueden llevarte a otro mucho más bonito, que resulta ser el negocio de (inserte lo que aquí corresponda) de un amigo o familiar.
  • El tuk-tuk que “para” en todos los negocios: Debido a que los negocios de piedras preciosas, trajes a medida, souvenires y otros rubros le dan vales de combustible a los tuk-tukeros por llevar a posibles “víctimas”, es decir, turistas, éstos se ofrecen a realizar tours por la ciudad a un precio ridículo con la esperanza de engancharte en alguno de los sitios con los que tiene ese arreglo. Algunos te lo informan (te dan opción de cobrarte más sin ir a tiendas o barato llevándote y pidiéndote que finjas interés) o te lo hacen de prepo. A mí eso me había pasado en Egipto con un guía, hasta que le pedí que no me lleve a ninguna tienda más y pidió disculpas.
  • El “pobre negociante” que te pide que lleves algún producto o mercadería a tu país: Entras a un negocio (al que seguramente te llevó algún guía o tuk-tukero) en el que te recibe una persona super amable que te comenta que tiene una tienda justo en tu ciudad y te ofrece llevar cierta mercadería con vos porque a él le cuesta mucho el transporte, a cambio de una comisión. Te pide que dejes un monto de dinero como seña (en divisa preferentemente extranjera) y te dice que te pagan cuando llegues a su local en tu ciudad. No hace falta decir que la tienda no existe y que la mercadería es trucha.
  • Las agencias que te cobran de más por tours pésimos o comisiones por conseguirte alojamiento o transporte: Si podés hacer la excursión por tu cuenta, no veo por qué hacerlo con una agencia a menos que haya mucha diferencia de comodidad o servicios entre lo que ofrece la agencia y el tour “auto-organizado”. Un ejemplo es el tour a Halong Bay: todos los turistas hacemos lo mismo, pagamos diferente precio por la misma excursión (dependiendo de la agencia donde nos la vendieron) y nos vamos con una gran decepción ante el incumplimiento de lo ofrecido.
Agencias de viaje en Hanoi

Agencias de viaje en Hanoi

  • Estafa en la frontera: De estas hay muchas, sobre todo en la frontera entre Vietnam y Camboya. Por un momento barajamos la posibilidad de hacer el trayecto Ho Chi Minh City-Siem Reap en bus pero desistimos por la mala fama de las rutas camboyanas (y los videos de accidentes que vimos) y la mafia fronteriza que te cobra de más por hacer la visa camboyana on arrival. Si vas a viajar por tierra entre un país y otro, asesorate previamente sobre el costo de la visa y mantenete firme en tu decisión de no pagar de más. Si es posible, tramita la visa con antelación cuando sepas que existen estafas de este tipo en los pasos fronterizos.
  • El taxista que te asegura que el hotel/hostel al que querés ir no existe y te quiere llevar a otro lado: Si vos reservaste con anticipación o si investigaste tu hospedaje deseado en internet o en una guía, no te dejes estafar. Bajate y subite a otro, asegurándote de que entienda adónde querés ir (porque a veces miran el mapa como si les mostrases un texto en marciano).
  • Las femmes fatales que no te dejan un centavo: Leí en Internet que “cazan” muchos turistas con ofertas sexuales (más bien dirigidas al sexo masculino) y luego te roban o te invitan a dejar tu billetera. También te hacen tomar de más en un bar y te llega una cuenta abultada que no podés pagar o que te fuerza a dejar toda tu plata (seguramente las chicas son contratadas por los dueños de los bares). Por eso, muchachos, no sean tontos y no se dejen llevar por un par de curvas. Al viajar en pareja, estas cosas nunca nos suceden.

Hay muchísimas otras estafas pero estas son las más conocidas. Si querés aportar algo o comentar una experiencia propia, no dudes en escribirme. La cajita de los comentarios no muerde 😉

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  3Comentarios

  1. Fernanda   •  

    jajaja, yo sufrí la de la frontera Laos-Camboya, me cobraron unos 8usd de más (el tipo venía re-organizado como si fuera el gestor, encima había averiguado los precios hace tiempo y por eso no me acordaba del importe exacto). Otra, no del sudeste, es la del “guía espontáneo”, que te dice dos cosas de la ciudad y después te quiere cobrar 20usd.

  2. Nair Felis Rodriguez   •     Autora

    Hola Fernanda! Uy, las estafas en las fronteras son comunes parece. Es una pena que esas cosas sucedan, por eso hay que tratar de informarse y evitarlas. Pero son cosas que les pasan hasta a los más informados.
    Abrazos!

  3. Adriana   •  

    Muy buenas las advertencias! A mi me paso la tipica de los billetes en Beijing, el taxi me cambio un billete de 100 y me decia que no tenia cambio por lo que me devolvio uno falso, la verdad despues lo compare y era tan buena la calidad del falso que costaba mucho diferenciarlo con el original! Asi que eviten usar taxis, o tengan dinero cambiado, o saquenle una foto al billete antes de entregarlo! 🙂

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