Philomena Ryanair

¿Qué esperamos cuando compramos un vuelo low-cost?

Sabemos que en Argentina las aerolìneas low-cost no son algo habitual, aunque en otros lugares del mundo como Europa o Asia están más presentes. Pero con todos los anuncios de desembarco de aerolíneas de bajo costo en el país, da para pensar: ¿qué esperamos cuando compramos un vuelo low-cost?

Con este post no quiero entrar en debates políticos o técnicos sobre si debería o no haber aerolíneas de este tipo en el país. Sinceramente, creo que hay otros blogs o medios especializados donde se trata el tema de una manera mucho mejor.

¡Guau! ¡Ése es un precio bajo!

¡Guau! ¡Ése es un precio bajo!

Conozco mucha gente que viajó a Europa por primera vez, ahí donde las aerolíneas de bajo costo son cosa normal, y se sorprendieron de ciertos aspectos, como por ejemplo:

  • Hay que pagar para despachar equipaje
  • Si no compraste tu adicional por equipaje al hacer la compra del ticket, el costo en el aeropuerto es mayor
  • Hay que pagar para elegir asiento
  • Hay que pagar para tener embarque prioritario (creo que hacen excepciones para personas con discapacidades, adultos con bebés, emabarazadas, etc)
  • Sumando todos los costos, el vuelo no siempre sale TAN barato como se cree
  • Hay que pagar un adicional por abonar con tarjeta de crédito en algunos casos
  • Se llega a aeropuertos que no siempre son los más cercanos al destino
  • Si los aeropuertos quedan lejos de la ciudad a la que se viaja, muchas veces el gasto del traslado sumado al del vuelo es igual al de un ticket en una aerolínea “tradicional”
  • Una vez en vuelo, olvidate de dormir: los tripulantes pasan a cada rato ofreciendo algún producto para comprar
  • Hay que pagar por la comida
  • En general, si no pediste tu comida al comprar el ticket o al hacer el web check-in, no hay una oferta muy variada para comprar algo. Muchas veces se reduce a sandwichs o snacks frios (generalmente la comida caliente no se puede subir al avión si no se pide antes)
  • Las mantas se cobran
  • Los auriculares se cobran

Filas 15 o superior. En sus marcas, listos…

En definitiva, se cobra por muchos de los servicios que nosotros esperamos que sean gratis en un vuelo de una aerolínea “tradicional”. Lo cierto es que muchas empresas están dejando de ofrecer sin costo estos adicionales, como la comida o el equipaje despachado, así que no es tan alocado que las low-cost maximicen las ganancias de esa forma.

¿Cuál es el problema con la comida de las aerolíneas?

¿Cuál es el problema con la comida de las aerolíneas?

Los argentinos somos bastante demandantes en ciertos aspectos de los viajes, algo que ya no pasa tanto en otros países. Cuando hice un vuelo de cabotaje por una aerolínea norteamericana en Estados Unidos, noté que todo el mundo subía al avión con comida y/o bebida. Yo no estaba muy al tanto de cómo era el servicio y, siendo sublo, estaba contenta con subir al avión y no esperaba mucho más. Resultó ser que el servicio de abordo era un vaso de gaseosa y una bolsita de maníes o pretzels. Y no era una aerolinea de bajo costo.

Viajando en Ryanair

También volé por EasyJet en Europa, volé con varias aerolíneas low-cost en Asia. Nunca tuve el “placer” de volar con Ryanair, que es una de las más criticadas. Y fui pasajera de aerolíneas que, no siendo de bajo costo, parecían como tales por su recorte en servicios y su cobro “por respirar”.

Entonces, me pregunto: ¿por qué siempre leo o escucho comentarios sobre el mal servicio de las aerolíneas low-cost e, incluso, conjeturas sobre el estado técnico de los aviones? La respuesta es simple: porque esperamos demasiado de un servicio básico.

Es el típico caso de “pagué por un Fitito pero quiero una Ferrari”. Si sabés que estás pagando poco es porque se recorta por algún lado. Hay costos que no se pueden reducir, así que se corta por el lado del “lujo”. El avión no puede llegar con menos combustible a destino, así que es lógico que te cobren por llevar tu valija o por tu comida o por querer estar en salida de emergencia.

Todo a la venta

El objetivo de una aerolínea es llevarte del punto A al punto B. Todo lo demás es accesorio.

Hay quienes gustan de armarse la vianda para volar, otros que comprar la comida en el aeropuerto y otros que se despreocupan e incluyen la comida en su compra de ticket. Si no te gusta esa modalidad, siempre quedan las aerolíneas no-low-cost.

Así que dejemos de quejarnos por lo que nunca nos van a dar (sin cobrarnos) y empecemos a ser consumidores/pasajeros inteligentes. Hagan una investigación previa de la aerolínea con la que van a viajar y lo que incluye la tarifa que compran, así no hay sorpresas después.

Yo me conformo con volar, ¿y usted?

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  2Comentarios

  1. Vanesa   •  

    Yo soy de las que no me importa “como” pero quiero llegar a destino jajajaja

  2. Nair Felis Rodriguez   •     Autora

    Jaja somos varios, me parece!

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