Sala de Payogasta

Visitando la Sala de Payogasta y su bodega

Antiguamente, en el Noroeste Argentino, a los cascos de estancia los llamaba “salas”. Es por eso que el casco de esta estancia, que luego de convirtió en pueblo, se llamó Sala de Payogasta

Nosotros pasamos por este complejo turístico -no es solamente un hotel sino que también tiene un restaurante y una bodega- de camino a la ciudad de Salta para volver a Buenos Aires, luego del blotrip que nos llevó por la capital de la provincia salteña y por Cachi. Para saber más de ese viaje, pueden leer este post.

La Sala de Payogasta es una casona reciclada que fue el corazón de una finca que se construyó a principios del 1900. El pueblo del mismo nombre significa “pueblo blanco” (payo = blanco, gasta = pueblo), en referencia a los “hombres blancos” que vivían ahí. Hoy en día tiene alrededor de 500 habitantes y no es solamente un lugar de paso sino que ofrece paisajes hermosos, tranquilidad, aire puro, comidas regionales, avistaje de aves y mucho más.

Payogasta se encuentra a unos 160 kilómetros de Salta capital y a unos 15 kilómetros de Cachi. Es un pueblo vecino del Parque Nacional Los Cardones, que se ubica “al lado”. Si desean más información, pueden ingresar a esta web. Uno de sus mayores atractivos son los “secaderos de pimientos”, con los que luego se hace el pimentón. Yo me traje una bolsita de pimentón que compré en el centro de Cachi y es totalmente diferente al condimento que venden en Buenos Aires. Para ver cómo secan los pimientos, hay que visitar los Valles Calchaquíes a fines del otoño y principios del invierno (nosotros fuimos la primera semana de junio y estaba terminando la temporada de pimientos).

Habitación de Sala de Payogasta

Habitación de Sala de Payogasta

Ni bien llegamos nos recibió Alicia, una de las dueñas, y nos mostró las instalaciones del hotel, aunque no del spa porque lamentablemente en ese momento estaba cerrado. Las habitaciones estaban decoradas de forma tradicional, con tejidos típicos salteños y tenían algo muy importante para las noches y las mañanas del invierno calchaquí: una fogata en cada cuarto. Por lo que pude ver, los baños eran amplios y muy cómodos, que incluso tienen hidromasaje.

Luego de pasear por la hostería un buen rato, nos fuimos al restaurante que está enfrente -cruzando la calle- y que tiene mesas bajo una galería techada y en la cual se puede comer al aire libre aún en invierno (al menos en junio, cuando no hacía tanto frío aún).

Patio de Sala de Payogasta

Patio de Sala de Payogasta

A mí me llamaron aparte porque, al ser vegetariana, querían consultarme qué plato iba a comer. Elegí una humita de entrada, una musaka de plato principal y flan de postre, acompañados con un tri-varietal de la bodega propia, Altos de Payogasta. Con el postre nos sirvieron un mistela blanco (sauvignon blanc + torrontés) que estaba delicioso, también de la bodega.

Algo para picar antes del almuerzo de hoy en Payogasta #SaltaATB #redargentinatb

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Durante el almuerzo nos acompañó el Ingeniero agrónomo Alejandro Alonso (que no es oriundo de la zona sino de Buenos Aires, más específicamente de Ramos Mejía), uno de los dueños de Salta de Payogasta y uno de nuestros anfitriones más entretenido. Sus socios, Alicia y Julio, tienen una historia muy ligada a la del pueblo y a la tradicional familia Ruiz de los Llanos, dueña de la finca donde se instaló el complejo.

Luego de la comida, Alejandro nos llevó a recorrer un poco la bodega, que es boutique, orgánica y de altura. Como Payogasta está aproximadamente a 2500 metros sobre el nivel del mar, sus viñedos producen uvas ideales para crear vinos de calidad premium. Para leer más sobre Altos de Payogasta, pueden leer su web. Producen 10.000 botellas al año, que no es demasiado, pero tratándose de una pequeña bodega con vinos de alta calidad, se ajusta a su tamaño. La bodega es parte de la Ruta del Vino de Salta y vale la pena hacerle una visita.

Vale la pena pasar al menos una noche en la zona, ya que tiene mucho para ofrecer. La mayoría de los turistas, tanto argentinos como extranjeros, visita los Valles Calchaquíes en una excursión que hacen el día, viendo muy poco de lo que la región tiene para ofrecer. El hospedaje no es caro y podrán disfrutar de la hospitalidad de su gente si deciden dormir en Cachi, Payogasta o cualquier alojamiento de la zona.

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Si desean leer más sobre la Salta de Payogasta, pueden visitar el blog de Dulcinea que escribió sobre nuestro último día de blogtrip y el almuerzo en el restaurante del complejo.

Información útil

Dirección: Ruta Nacional n° 40, kilómetro 4509.

Página web: www.saladepayogasta.com

Precios: Pueden verlos en el sitio del hotel en booking.com o consultando por mail a info@saladepayogasta.com

Nuevamente quiero agradecer a GGM&Asociados, a LAN, al Ministerio de Cultura y Turismo de Salta y a la gente de Sala de Payogasta por esta visita y por hacer posible este blogtrip.

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