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¿Cómo hacer un viaje a Europa “distinto”?

He notado que muchas personas tienen una preocupación a la hora de armar su viaje a Europa: no quieren caer en la típica gira europea (lo que yo llamo “Eurotour”). A menudo muchos turistas creen que deben hacer X cosa para decir que visitaron tal lugar. Déjenme decirles que todo viaje puede ser distinto.

No hay una ruta obligatoria o lugares que debes visitar sí o sí, no hay un recorrido predeterminado. Cada persona es distinta y tu primer viaje a Europa debe reflejar tus intereses; no los de tus amigos y familiares que viajaron antes, no los que leiste en un blog o guía de viajes.

Por supuesto, toda recomendación es eso: una sugerencia de lo que te podría llegar a interesar, un resumen de las atracciones turísticas más visitadas. Pero, así como sucede con las recetas de cocina, no se debe seguir siempre al pie de la letra. En tu primer viaje a Europa podés improvisar y cambiar un poco el rumbo de los “must see” o “imperdibles”.

Entonces, ¿cómo hacer un viaje a Europa “distinto”?

Primero, aclaremos “distinto” a qué. Simplemente, al tour organizado que incluye las principales capitales en un raid desquiciado de una ciudad nueva cada medio día. Hay gente a la que le gusta eso, pero no tiene por qué gustarle a todos. Por algo estás acá, leyendo este post 😉

En segundo lugar, recordá que esto es una recomendación. Si realmente querés ir de un lado a otro y conocer la mayor cantidad de lugares posibles, está bien. No digo que esté mal, sólo que éste no es tu post ideal.

Así que, ahora sí, comencemos con los tips:

El punto de partida no debe determinar tu recorrido: si compraste un pasaje a Madrid porque era el destino europeo más barato, no significa que estás obligado a conocer la ciudad si no te interesa. Podés tomarte un avión a otra ciudad y listo. No hay errores imperdonables a la hora de elegir un lugar para vacacionar.

Lo que hizo tu (familiar / amigo / compañero de trabajo / quien corresponda) no es obligatorio: seguro, casi todos los que viajan a Roma quieren conocer el Coliseo. Seguramente tu tía Tita te va a decir que es un pecado no verlo. No obstante, si lo único que querés hacer es ir a ver partidos de fútbol, ¿por qué no? Cada uno viaja por distintos motivos y no hay algo que esté mal per se.

Según la edad que tengas, tu viaje tiene que ser distinto: muchos te van a decir que cuando estás en tus 20s tenés que ir de mochilero a Europa, dormir en hostels y conocer gente nueva. O si estás en tus 30s o 40s, tenés que ir a hoteles y hacer un viaje con mayor lujo. Y si viajas con tus hijos, te van a recomendar que no los lleves a ciertos lugares. Bueno, nada de eso es cierto. Si bien los gustos van cambiando a medida que vamos creciendo o teniendo nuevas experiencias, nada te impide ser un/a veinteañero/a con ganas de hospedarte en un hotel cinco estrellas o ser un treintañero que duerme en hostels.

Las capitales no lo son todo: muchos viajes a Europa son una colección de ciudades capitales. “¿Cómo vas a ir al Reino Unido y no conocer Londres?”, te puede preguntar Pepe, un amigo que “ya viajó”. Bueno, si no te gusta la idea de ir a un destino, simplemente no vayas, sin importar si es la capital del país al que vas. Soy de la idea de conocer un lugar antes de decidir si me gusta o no, pero entiendo que no para todos funciona igual.

No te sientas culpable por no probar la comida típica: obvio que los platos tradicionales hacen a la idiosincrasia de un lugar, pero si no te gusta cierto tipo de comida (o sos vegetariano/a como yo)

No todas las atracciones son para cualquiera: si te interesa visitar el Museo del Louvre, perfecto. Pero si te parece un embole, mejor no vayas. Hay muchísimas cosas que podés hacer si no te gustan los museos.

Viajá en el transporte que te guste: si preferís los trenes, Europa es un continente con una excelente conectividad. También podés hacer los trayectos en micro o avión (hay muchas aerolíneas low cost con bastante oferta de destinos). O podés alquilar auto. No hay una manera única de viajar.

Vos determinas el presupuesto que querés gastar: esto es algo relacionado con el tip anterior y que me preguntan mucho. No hay un número inalterable de dinero que tenés que gastar para viajar a Europa. Algunos te dirán que “viajar a Europa es caro” o que “podés hacerlo con pocos euros al día”. No hay mejor parámetro que tus posibilidades financieras. Preguntate si podés pagar ese hotel de 300 euros o si con uno más modesto de 100 estás bien, o si ese paseo en góndola en Venecia vale la pena.

No estás obligado a comprar souvenirs: es un tema polémico pero trae muchos problemas a los viajeros al final de cada viaje. Limitar tu presupuesto para traerle una bola de nieve con la Torre Eiffel a cada uno de tus compañeros de oficina puede ser innecesario, aunque depende de cada uno. Yo cada vez traigo menos cosas (mucho menos encargos) porque requiere bastante tiempo buscar el regalo ideal para cada uno.

Muchas veces me preguntan cuáles son los lugares imperdibles o adónde tienen que ir. Siempre digo que depende de los gustos de cada uno. En definitiva, hay que hacer lo que uno quiera, que para eso se paga el viaje.

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  2Comentarios

  1. Luciana   •  

    Hola! Soy una treintañera que intercala hostels y hoteles, dependiendo del lugar donde va, equilibrando la parte financiera y aprovechando para conocer gente.Coincido plenamente con todos tus consejos. Lo bueno de Europa es que hay para todos los gustos y a veces hasta recorriendo poco territorio (en kilómetros) puede conocerse muchas cosas distintas.
    Saludos!

  2. Nair Felis Rodriguez   •     Autora

    Mucha gracias por tu aporte, Luciana!

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